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Crónicas > Nº1 (Segundo semestre de 2011)
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LA TORRE DE LA IGLESIA DE LA ASUNCIÓN DE JÓDAR. 350 años de la culminación de un proyecto  de Juan de Aranda Salazar (1613-1661). Fue finalizada por Eufrasio López de Rojas.

 Ildefonso Alcalá Moreno

Cronista Oficial de Jódar

 Celebramos en este año 2011, el 350 aniversario de la culminación de los trabajos de construcción de la torre de la iglesia de La Asunción de Jódar, obra emblemática de Juan de Aranda Salazar y culminada por Eufrasio López de Rojas, con esta obra se finalizaba el amplio proyecto constructivo del templo parroquial iniciado a mediados del siglo XVI.

La torre de La Asunción no sólo es una de las torres más bellas construidas en la provincia, sino que es uno de los símbolos de la ciudad de Jódar, su esbelta silueta reta al paso del tiempo.

Esta torre tuvo una gemela, que ya no existe, nos referimos a la torre del primitivo convento de San Francisco en la ciudad de Jaén, donde actualmente se encuentra el palacio de la Diputación. Por las escasas fotografías conservadas y un plano del alzado observamos las similitudes entre ambas torres diseñadas por el mismo autor.

 1.- SU PROCESO CONSTRUCTIVO.

El cronista Luis Blanco decía de ella: “La torre es cuadrada y de elegante construcción: mide 7,50 metros en cada uno de sus lados, 37 metros de altura y 1,50 en el grueso o espesor de sus muros”. En lo antiguo hubo una pequeña torre, la cual se hallaba desplomada, teniendo que derribarse en el año 1613 siendo párroco el Dr. Lorenzo Muñoz, comenzándose la construcción de la actual torre según los planos de Juan de Aranda y Salazar, maestro mayor de la Catedral de Jaén. Comenzaron las obras el 23 de julio de 1613, estando encargado de su dirección el maestro Juan Pulido de Carvajal, así hasta el 17 de octubre de ese año en que quedaron interrumpidas, construyéndose hasta la altura del primer escudo episcopal el del obispo Sancho Dávila y Toledo (1600-1619), escudo dotado de una finísima labra y complicado diseño[1] con cabezas de querubines, enmarcado en un cuadrado de amplia moldura.

El Profesor Galera Andreu[2] aporta a la historia de la construcción de esta torre nuevos datos, cuando encuentra una breve anotación en el Libro de Registros de la Secretaría del Obispo Fray Benito Marín en el siglo XVIII, aunque ésta no corresponde a su mandato, sino al del Obispo Moscoso y Sandoval (1616-1649), en la misma se le encarga al maestro cantero, Alonso Galán, que trabajaba en la Iglesia de Mancha Real, “la obra de la torre de las campanas de la yglesia parroquial de la villa de Jódar, para que prosigais y acaveis conforme a la planta y traça que con este os sera entregada, firmada del ynfraiscrito nuestro secretario y de Juan de Aranda y Salaçar”, dado que el maestro Francisco de Zamora, vecino de Baeza, no quería comprometerse en los plazos de ejecución estipulados y dar fianzas, abandonando la obra, por lo que se manda tasar lo realizado[3], posteriormente se dará nombramiento a favor de Juan de Aranda como tasador, tasándose el valor en 1.810 reales por “la manifactura piedra y lo demás”[4]. Dice el profesor Galera “que pese a la sobriedad de los elementos decorativos, los elementos fundamentales son arcos y pilastras y algunas molduras de oreja, el contraste de luz que se origina en la superficie por efecto de los festones resaltados en las pilastras y el juego de las simples placas recortadas produce esa animación que arrastra irremisiblemente a la vista de los fieles hacia esos efectos ilusorios, cambiantes, de la luz, recursos propios del Barroco”.

No se tienen noticias hasta el 15 de noviembre de 1638 de obras en la misma[5], siendo párroco o prior Antonio Godoy y Chica, quien otorga escritura de fianza con los vecinos de la Villa: Pedro Calatrava, Luis de Quesada y Bartolomé Ruiz, a favor de la Fábrica Parroquial, para garantizar a Miguel Prieto y Martín Romero -pedreros- el que hiciesen la postura de sacar piedra de la cantera, a real cada pie, para poder continuar las obras, las cuales se volvieron a interrumpir a la altura del segundo escudo, el correspondiente al Obispo Baltasar de Osorio, Moscoso, Sandoval y Rojas (1619-1646). Bajo la amplia cornisa de la torre se reproducen triglifos y molduras con festones resaltados.

De nuevo se reanudan las obras el 17 de marzo de 1651,otorgándose escritura de remate a favor de los hermanos Andrés y Diego Guerrero, maestros canteros de la ciudad de Baeza, según autorización del Obispo Fernando Andrade y Castro (1648-1664) dada en Baeza el 28 de agosto de 1649, siendo Prior Nicolás Jordán de Fuenmayor, debiendo estar construida en el plazo de dos años en la cantidad de unos 28.000 reales, estando por cuenta de la Fábrica Parroquial la provisión y arrimo de materiales, las condiciones de pago eran las siguientes[6]: 700 reales en el acto de otorgar la escritura y 2.000 reales más al empezar la obra, dándose después cantidades proporcionales hasta su conclusión. Pero las obras duraron más de dos años, siendo preciso hacer unas requisitorias mandado buscar a los hermanos Guerrero para obligarlos a cumplir el contrato.

Presentados de nuevo, se reanudaron las obras, pero el 11 de noviembre de 1660 caen mortalmente de la torre, Diego Guerrero y Alonso de la Peña[7], teniendo que encargarse de la finalización de la misma el maestro de obras de la Diócesis, Eufrasio López de Rojas -autor de la fachada de la catedral-, que la entregó terminada en 1661, estando labrado en el cuerpo de campanas el escudo del Obispo Fernando Andrade y Castro, siendo párroco Nicolás Jordán de Fuenmayor[8].

A la torre se accede por una portada de piedra formada por arco de medio punto y en la clave una ménsula procedente del antiguo edificio consistorial[9]. La puerta fue realizada por los alumnos de carpintería de la Escuela-taller en 1991, da paso a una reja de hierro de finales del XIX que perteneció a la Capilla de Animas. Todas las salas se encuentran realizadas en sillares de cantería pudiéndose comprobar la evolución constructiva de la misma al picarse sus paramentos en 1989. Sobre el arco de entrada se colocó en 1992 un gran escudo episcopal del Obispo Santiago García Aracil, tallado en piedra, realizado en los talleres “Mármoles Úbeda S.L.” de Úbeda por valor de 225.000 pesetas, así como una lápida rectangular en piedra, en cada lateral del mismo, que dicen: “Templum in honorem/B.M. Virginis/Assumptae Renovatum” y en la lápida de la derecha: “Pro.Iduum.Martii/Anno Dni.MCMXCII” realizadas en los mismos talleres.

 2.- SU INTERIOR.

2.1. Capilla de Nuestra Señora de la Cabeza

En la sala baja se encuentra desde el 1 de mayo de 2005 la Capilla de Nuestra Señora de la Cabeza, sobre una mesa de altar tapizada en granate y con bordados de la Galduriense Isabel Cuevas, se eleva una barroca peana de alpaca plateada de los Talleres lucentinos “Gradit” y sobre ella la Imagen sedente de la Virgen de la Cabeza con el Niño, que imita la existente en el Santuario de Sierra Morena, donada por la Familia Pastrana-Cuevas y realizada en Madrid, por el imaginero, de origen argentino, José Ignacio Ferrer. En talla completa dorada y policromada. Lleva rostrillos, coronas y resplandor de los anteriores talleres lucentinos, donados por devotos, así como un gran dosel granate con bordados de Isabel Cuevas. En esta capilla también se veneran las imágenes de San Francisco[10] y Santa Rita[11].

En la sala hay una esbelta columna dórica antigua con plinto, de reciente factura este último, la cual sostiene toda la escalera de caracol que sube al campanario toda realizada en yeso, ya que la primitiva planta baja estuvo hasta 1992 elevada un metro más que en la actualidad. La sala está bien iluminada por dos ventanales, cuyas vidrieras junto con todas las de la torre y coro fueron realizadas en los talleres ubetenses de “Francisco García Lucha” en 1992 y donadas por CajaSur. También se encuentra la sede antigua del Santo Cristo, realizada en 1968 por Pedro Mengíbar y dos apliques de bronce realizados en los Talleres “Belloso” de Valencia.

2.2. Las salas de la Torre

Para acceder a la segunda planta hay una escalera de caracol en forja, realizada en 1991 por los Talleres de los Hermanos Jiménez León de Jódar. En la primera planta hay un magnífico escudo en yeso del Obispo Sancho Dávila y Toledo realizado a comienzos de la construcción de la torre, las paredes finalizan, junto al techo con una amplia moldura y entablamento decorado con rosetas y hojas de acanto en estuco. Desde esta sala se accede al coro y a la escalera de caracol del campanario.

La segunda planta es la llamada “Sala del Reloj” donde se encontraba la antigua maquinaria del mismo. Desde el hundimiento de las antiguas Casas Capitulares en 1789 y de la Torre del Reloj, éste se trasladó a la torre de la Iglesia, siendo su mantenimiento a cargo del Ayuntamiento, como sigue en la actualidad. En 1893 se sustituyó el viejo reloj por otro adquirido en la “Relojería Central de Canseco” en Madrid por cuatro mil pesetas[12], el cual fue nuevamente sustituido en 1974 por otro nuevo de los talleres “Cronos” de Roquetas (Tarragona), electrificándose este año las campanas de la Iglesia, siendo su último campanero Antonio Gámez Laserna. En 1992 se sustituyó la maquinaria del reloj por un pequeño cajetín electrónico. La torre necesita una profunda restauración y limpieza exterior, sobre todo en la cornisa y en la cara Oeste.

2.3. El campanario

La tercera planta es ya el campanario, el cual cuenta en la actualidad, con cuatro campanas: Al sur, “Santa María de la Asunción” del año 1794 de 450 kgs. de peso, es la campana principal llamada también “la del Reloj” o “la María”. “San José” que es un esquilón del año 1961[13] y 60 kgs. de peso, está situado al Oeste. “Nuestra Señora de la Esperanza” de 212 Kgs. de peso del año 1985, está situada al Este. Y la campana situada al Norte llamada “San Mateo[14]que es refundida de una anterior campana de 1942, en el año 1986 y con un peso de 310 Kgs. Las tres últimas campanas fueron realizadas o refundidas en los talleres de “Hijo de Manuel Rosas Serrano” de Torredonjimeno. Las cuatro campanas están electrificadas, trabajo realizado por la anterior firma. Las antiguas campanas se denominaban (desmontadas para su fundición en la Guerra Civil el 6 de marzo de 1938[15]): Sur: Santa María de la Asunción “la María”, que hoy existe. Oeste: “Santa Bárbara” o “La Bárbara”, Este: “Santa Isabel” o “la Isabel” y al Norte: “Santa Segunda” o “La Segunda”. Se dice que tras la guerra civil española una de las campanas que sobrevivieron se llevó a la torre de la catedral de Baeza.

El 13 de julio de 1774[16] el clero pide al Marqués “que la canpana que ay en el castillo sin uso del tiempo en que havia oratorio en el q se halla (...) les conzediese el uso de dha. campana para completar uno de los quatro Arcos de la torre”. La campana era un esquilón llamado Santa Isabel y se colocó en el arco de poniente en 1774.

En 1863[17] son reparadas las campanas de la torre. En 1881 se acuerda el código de señales en caso de incendio en la Villa[18]: Del Ejido a la calle Corralejo una campanada, desde ésta a la Cava baja con Vistalegre dos campanadas y de ésta a la calle Barrionuevo tres campanadas. En 1893 se quiebra la campana de once arrobas, siendo fundida nuevamente por José Mares Plans, ascendiendo su costo a 550 reales[19]. En 1914 se bendice una nueva campana en la torre[20]. Sobre el lenguaje de las campanas en los diferentes actos litúrgicos y de socorro para la ciudad, publicamos un trabajo, junto con otros autores, donde se recogen estas peculiares señales ytoques.[21]

El 20 de febrero[22] de 1938, el pleno del Ayuntamiento, acuerda quitar las campanas de la torre, para enviarlas a fundición como material de guerra. El 6 de marzo se produce este acto, quedando herido uno de los operarios, que reclamaba una ayuda. El 10 de marzo se acuerda pagar las 480 pesetas de los jornales y materiales invertidos en el desmonte, siempre “que se vuelva a poner la del reloj”, ya que en el acuerdo municipal se especificaba que se quedase.

El tejado de la torre está decorado por tejas esmaltadas blancas y azules, siguiendo el primitivo diseño y coronado por una artística cruz-veleta de forja de mediados del siglo XVII, siendo sustituido en las reformas de 1989 el forjado de madera por otro de vigas metálicas y hormigón, como todo el resto de los tejados del templo.

Como curiosidad la torre conserva sobre el primer ventanal los restos de la placa dibujada, que en 1812 se mandó colocar con el nombre de “Plaza Constitucional” y que en 1814 se borró, quedando el marco con el escudo de Jódar y dos guirnaldas de laurel que penden. También conserva restos de un vítor, pintado en almagra, y muy desdibujada una especie de lápida pintada con los nombres de la “caídos” en la guerra civil española y una frase que muy borrosa debió decir. “José Antonio Presente”, estas pinturas de 1939 debieron borrarse cuando en 1940 se construyó la Cruz de los Caídos con dos lápidas de mármol a los lados, con los nombres de los asesinados en la Guerra Civil, las cuales desaparecieron en 1979 y la cruz en 1989.

            Con esta pequeña aportación se documenta un amplio periodo constructivo en la historia de este templo y del arte en la provincia de Jaén, y que se suma a los diferentes actos conmemorativos que se celebrarán para celebrar este aniversario.



[1] Blanco y Blanco, Luis: Jódar. La Iglesia Parroquial”. Revista “Don Lope de Sosa” nº 24. Diciembre 1914. Edición fac-símil de “Riquelme y Vargas Ediciones”. Jaén 1982.

[2] Galera Andreu, Pedro A.: “La Iglesia Parroquial de Jódar”. Revista Parroquial “Galduria”. Números 153-154. Diciembre de 1978. Ediciones Galduria.

[3] Galera Andreu, Pedro A.: “Mandamiento para tasar lo hecho en la torre de la iglesia parroquial de Jódar por Francisco de Çamora, albañil”. A.H.D.J. Sala Varios. Leg. 23, F. 69. Jódar. 26 de Septiembre.

[4] Galera Andreu, Pedro A.: “Mandamiento....”. Folio 70 y 72.

[5] Blanco y Blanco, Luis: “Jódar. La Iglesia...”.

[6] Blanco y Blanco, Luis: “Jódar. La Iglesia...”.

[7] Libro V de Sepelios. Anotación de los entierros de Diego Guerrero y Alonso de la Peña el 12 de noviembre de 1660, con las anotaciones el primero: “se mató al caer de la torre” y el segundo “Se mató en la torre”. A.P.A.J.

[8] Blanco y Blanco, Luis: “Jódar. La Iglesia...”.

[9] Documento inserto en el Libro de Cuentas de 1789. A.H.M.J.

[10] Donada por la comunidad franciscana del santuario de Linarejos de Linares en fechas muy recientes. Es imagen de las llamadas de serie.

[11] Adquirida recientemente por la parroquia en el santuario granadino de esta santa, es imagen de las llamadas de serie.

[12] Agudo Gimena, Manuel: “El reloj de la torre es noticia”. Revista Parroquial “Galduria” números 60 y 61 diciembre-enero 1974-75. Ediciones Galduria.

[13] Alcalá Moreno, lldefonso: “Jódar. La Iglesia de la Asunción, Arte e historia. Patrimonio cultural de Sierra Mágina”. Asociación Cultural “Saudar”. Jódar 2006.

[14] Lleva la inscripción “Refundida/siendo Parroco D. Manuel/Agudo Gimena” y en el anillo “San Mateo Año 1986”

[15] Libro de Actas del Consejo Municipal. Sesión del 10 de marzo de 1938. Archivo Histórico Municipal de Jódar (A.H.M.J.).

[16] Tomo 1356. Solicitud del Clero al Marqués. 13 de julio de 1774. A.P.N.U.

[17] Sección de Arciprestazgo de Úbeda. Documentación de Jódar. A.H.D.J.

[18]  Libro Copiador de Correspondencia. Bando del 31 de octubre de 1881. A.H.M.J.

[19] Sección de varios. A.P.A.J.

[20]  Sección de Arciprestazgo de Úbeda. Documentación de Jódar. A.H.D.J.

[21] Barroso Navarro, J.; Alcalá Moreno, I.; Barroso Torres, J.: “El lenguaje de las campanas en la ciudad de Jódar (Jaén)”. Revista de folklore nº 275. 2003.

[22] Libro de Actas del Consejo Municipal. Sesión de 20 de febrero de 1938. A.H.M.J.


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