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Crónicas > Nº1 (Segundo semestre de 2011)
Cronistas en el recuerdo
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LOS CRONISTAS OFICIALES DE LA PROVINCIA DE JAÉN

  Manuel López Pérez

Cronista Oficial de Los Villares.

Creemos útil y conveniente, que en nuestra revista se reserve un espacio para ir presentando la figura de otros cronistas, antecesores nuestros, que llenaron una época pero que el tiempo, que todo lo borra y aniebla, ha conseguido que estén ya solo presentes en el recuerdo.

En esta sección, que responderá al título genérico de “Cronistas en el recuerdo”, iremos ofreciendo breves bosquejos de la vida y obra de antiguos cronistas, con el deseo de recuperar su memoria y si es posible, de sugerir que otros cronistas de ahora nos den a conocer, con el debido detalle, quienes fueron y que huella dejaron.

Y para iniciar nuestro propósito, que mejor que presentar la semblanza de quienes hasta la fecha han ostentado el cargo de Cronista Oficial de la Provincia de Jaén.

* * * *

  • ANTONIO ALMENDROS AGUILAR.

      Cronista Oficial de la Provincia. 1896-1904.

 La del poeta don Antonio Almendros Aguilar, nacido en Jódar el 25 de mayo de 1825, aunque enraizado en la capital desde sus años primeros, es sin duda la personalidad más relevante de la vida cultural del Jaén del siglo XIX.

 Poeta de fecunda obra, colaborador asiduo de cuantos periódicos y revistas se editaron en su tiempo y miembro activo y en ocasiones directivo de todo tiempo de entidades, corporaciones e iniciativas culturales gozó de una constante popularidad que le granjeó amistades y le rodeó de generales respetos. La avanzada edad que alcanzó e incluso el aspecto físico de su postrera etapa vital, unida a su consideración de “último romántico”, le rodearon de un aura de respetabilidad que él mismo se encargó de mantener y potenciar.

 Aunque su obra y su dedicación habitual fue más proclive a la Literatura que a la Historia y en su bio-bibliografía no menudean los trabajos de investigación, en alguna que otra ocasión escribió sobre temas históricos o artísticos o intervino en debates que con ellos tuvieran ligazón. Incluso hay momentos en que se evidencian en él buenas disposiciones para la crónica. Quizás una de sus primeras asomadas al oficio del cronista fue cuando el Ayuntamiento de Jaén le designó para escribir la crónica del viaje que la Corte de Dª Isabel II realizó a la provincia de Jaén en octubre de 1862.

 Quizás en consideración a todo ello, es por lo que en 5 de noviembre de 1896, se presentó a la Diputación Provincial una proposición suscrita por diez diputados provinciales sugiriendo el nombramiento de don Antonio Almendros Aguilar para el cargo de Cronista Oficial de la Provincia, hasta entonces inexistente.

 La propuesta, considerada “de urgencia”, fue defendida y razonada por don Rafael del Nido Segalerva y aprobada por unanimidad, encontrando amplios ecos y general aplauso en la opinión pública.

 Poco después, el 1 de abril de 1897, volvió a presentarse otra proposición  firmada por cinco diputados, encabezados también por don Rafael del Nido, sugiriendo la conveniencia de que el cargo de Cronista se remunerase con un sueldo anual de tres mil pesetas.

 Esta proposición sugiere la hipótesis, ya apuntada por algunos estudiosos, de que la creación del cargo de Cronista Oficial de la Provincia y su anexión a la venerable figura del poeta Almendros Aguilar, que a la sazón había sobrepasado los setenta años –edad muy avanzada para la media de su tiempo- y se encontraba delicado de salud y en precaria situación económica, respondió al afectivo deseo de algunos de sus influyentes amigos, de asegurarle una renta que le permitiera vivir sus últimos días libre de preocupaciones pecuniarias, pues sabido es que el poeta con su despreocupación y liberalidad y su casi exclusiva dedicación a la cultura local, había dilapidado su patrimonio, pese a que en los buenos tiempos gozó de una saneada posición.

 Estudiado el tema por la Comisión de Hacienda, se consideró una remuneración excesiva e inadecuada, proponiéndose que como Cronista quedara adjunto a la Secretaría de la Corporación Provincial, asignándole un sueldo anual de mil quinientas pesetas –algo más de lo que ganaba un escribiente de la Diputación- aunque con el aditamento o gratificación de que “…por cuenta de la Diputación se haga una extensa tirada de la Crónica que escriba y que la Diputación adquiera, además, el mayor número de ejemplares de esta Crónica, dejando al autor la propiedad y venta de la obra…”.

 No conocemos cuales fueron los frutos que don Antonio produjo en el ejercicio del cargo. Pero hay elementos suficientes para entender que fue un cronista más honorífico que efectivo. Nombrado a fines de 1896, ya en edad avanzada y con la salud quebrantada, a su fallecimiento en 13 de mayo de 1904 poco había podido hacer. Por referencias en algunas instancias elevadas por su familia a la Diputación, parece ser que dejó escrito un “Compendio de la Crónica de la Provincia de Jaén”. Que por otras referencias recogidas por don Manuel Caballero Venzalá debió ofrecer este sumario:

 I.                    Preliminares. II. Primeros pobladores. III. Otras razas pobladoras. IV. Territorio. V. Geografía primitiva. VI. Ciudades primitivas: Auringis (Jaén). VII. Jaén. Reseña histórica.

 Este Compendio fue entregado a la Diputación por su familia en 1907, acordándose hacer en la Imprenta Provincial una edición de tan solo cien ejemplares, que al final debió quedar en suspenso, pues no se conoce ningún ejemplar, como tampoco los originales han llegado a conocimiento de  ninguno de los estudiosos de la vida y obra del poeta.

 Podemos pues concluir, que la labor de don Antonio Almendros Aguilar como Cronista Oficial de la Provincia de Jaén, no pasó de tener la consideración de un afectivo reconocimiento a su dilatada trayectoria literaria aparte de ser un discreto pretexto de sus amigos para justificarle un modesto sueldo que le permitiera vivir sus postrimerías sin preocupaciones ni agobios.[1]

  • ALFREDO CAZABÁN LAGUNA.

      Cronista Oficial de la Provincia. 1904-1930.

 Fallecido Almendros Aguilar el 13 de mayo de 1904, tan solo siete días más tarde, el día 20 y tras la consabida declaración “de urgencia”, la Corporación Provincial tomó el acuerdo de designar a don Alfredo Cazabán Laguna para ocupar la vacante de Cronista Oficial de la Provincia de Jaén, aunque solo con carácter honorífico y por tanto “sin sueldo”, si bien se le libraría anualmente una gratificación de quinientas pesetas para atender a los gastos que le ocasionaran sus investigaciones.

 Parece ser que la urgencia en el nombramiento obedecía a que en la Diputación se tuvo noticia de la pretensión – hecha efectiva en instancia fechada el día siguiente- de don José Almendros Camps (1865-1912), hijo del poeta, de recabar para sí el nombramiento, alegando su filial vinculación con el Cronista y la ineludible circunstancia de ser el depositario de los apuntes y notas que Almendros Aguilar había recopilado para redactar la Crónica.

 La designación de Cazabán para el cargo era en cierta manera lógica y estaban bien fundada.

 Alfredo Cazabán Laguna, nacido en Úbeda el 13 de abril de 1870, se había avecindado en la capital, en unión de su madre, en octubre de 1888 para trabajar en un modesto empleo en la casa de banca del Sr. Montilla. Ya había publicado su primer libro “Apuntes para la historia de Úbeda” Pronto, en septiembre de 1889, consigue un puesto como auxiliar administrativo en la Delegación de Hacienda. Su titulación como Maestro Superior y Bachiller en Artes, su clara vocación para las letras y su tesón y laboriosidad ya le están granjeando no pocas simpatías, que han de acrecentarse al extremo de que en 9 de septiembre de 1891 ingresa como funcionario en la Diputación Provincial, ocupando una plaza de auxiliar de Contaduría. También empieza a colaborar en el periódico El Industrial  y a enviar colaboraciones a otros muchos periódicos, e incluso a la prensa madrileña.

 Para entonces, ya ha manifestado su vocación investigadora que da como resultado la publicación de numerosos artículos sobre temas de historia provincial, que en 1892 recogerá en un libro titulado “Cosas de Antaño. Curiosidades históricas de Jaén y su provincia”.

 Su firma ya tiene cierto prestigio y en consecuencia se le requiere para la redacción de los periódicos más influyentes de la capital.  En 1893 publica la obra “El reino de Jaén y San Fernando”; en 1897 ve la luz “Política vieja”. Del mismo año son sus “Notas e ilustraciones a la descripción de la Batalla de Bailén”  y a comienzos de 1904 aparece su meritorio trabajo “Jaén como base de la conquista de Granada” que dedica a la Diputación, donde se le agradece con la mención expresa de que “…le sirva de mérito para su carrera en la Corporación…”.

 A la altura de 1904, ya ha obtenido numerosos galardones literarios, es miembro activo de muchas corporaciones y sociedades culturales, se le reconoce como buen orador y excelente periodista… Y todo ello le granjea simpatías y amistades entre las clases dirigentes.

 Era, pues, lógico que la Diputación Provincial se fijase en su diligente funcionario para ocupar, por méritos propios, la plaza de Cronista Oficial de la Provincia, máxime cuando tras la experiencia anterior hubo diputados, como don Bernardo Villar, que entendían desde su enojo, que debía suprimirse el cargo “…puesto que desde que se creó hasta la fecha no se ha escrito ni una cuartilla de la Crónica Provincial…”.

 La labor de don Alfredo Cazabán como Cronista, no es preciso reseñarla pues de sobra es conocida y sobre todo ahí queda como testimonio irrefutable de cuanto hizo su renombrada revista “DON LOPE DE SOSA”, a la que subtituló, muy acertadamente, Crónica Mensual de la Provincia de Jaén y cuya colección que comprende los años de 1913 a 1930, se hace imprescindible para cualquier investigador local.

 Por otra parte, la diligencia con la que asumió otros nombramientos, como los de académico correspondiente, miembro rector de la Comisión Provincial de Monumentos, organizador y director del Museo Provincial, Comisario Regio de Turismo, etc, etc y su incesante producción bibliográfica fue tan notoria, que en el año de 1922 la Diputación Provincial tomó el acuerdo de liberarle de cualquier tarea obligada por su condición de funcionario, justificando plenamente su sueldo con la dedicación íntegra al servicio de la Crónica Provincial.

 Su fallecimiento el 14 de enero de 1931, cuando se encontraba en plena madurez intelectual y acariciaba multitud de proyectos, supuso una gran pérdida para la cultura provincial y le confirió la consideración póstuma de ser un auténtico “maestro de cronistas”.[2] 

  • LUIS GONZÁLEZ LÓPEZ.

      Cronista Oficial de la Provincia. (1934-1969)

 Al fallecimiento del Cronista Cazabán y dado el prestigio con que don Alfredo había revestido el cargo en los largos años que lo ejerció, hubo más de un pretendiente para ocuparlo. A los pocos días del fallecimiento de Cazabán ya lo solicitó –con fecha 3 de febrero- otro de los hijos del poeta Almendros Aguilar, Octavio Almendros Camps (1879-1940), quien alegó aparte de su titulación como abogado su condición de hijo de Almendros Aguilar. También lo solicitaron el poeta y funcionario de Hacienda don Federico de Mendizábal García-Lavín, el profesor don Manuel Mozas Mesa y el periodista y funcionario de Correos don Luis González López.

 Ante tan dispares solicitudes, la Diputación, por acuerdo de 15 de septiembre de 1931 determinó “…que no se haga por ahora nombramiento ni concurso alguno para cubrir dicho cargo y que se archive el expediente…”.

 Posteriormente, con fecha 5 de junio de 1934, la Diputación resolvió designar Cronista Oficial de la Provincia a don Luis González López.

 Aunque nacido en Torrevieja (Alicante) el 7 de abril de 1889, vino muy niño a Jaén con motivo del destino de su padre como profesor de Dibujo al Instituto. Se tituló en Magisterio, con premio extraordinario y posteriormente, en 1911 ingresó en el cuerpo de Correos sirviendo distintos destinos y ejerciendo hasta su jubilación en 1959 como Administrador Principal de Correos en la provincia de Jaén.

 Con tan solo catorce años comenzó a publicar en la prensa local, fundando varias revistas y dirigiendo algunos periódicos. También hizo algunas asomadas al teatro y escribió varias novelas y ensayos. Fue profesor en varios centros docentes y ocupó multitud de cargos oficiales: secretario de la Real Sociedad Económica, presidente de los “Amigos del Arte” y de la Asociación de la Prensa, miembro de la Comisión Provincial de Monumentos, Comisario Local de Excavaciones Arqueológicas… Intervino en la creación del Instituto de Estudios Giennenses y durante muchos años fue presidente de su Sección IV (Literatura). También gozó fama de orador pronunciando numerosas conferencias.

 Deseoso de continuar la labor de Cazabán, creó en 1944 la revista “Paisaje”  que dirigió y mantuvo hasta 1966, también con el subtítulo de Crónica mensual de la Provincia de Jaén. Su labor con esta revista fue similar a la que Cazabán realizó con su “Don Lope de Sosa”, una labor prácticamente en solitario y con un carácter eminentemente divulgativo. En sus páginas González López se revela como un asiduo cronista de su tiempo, lo que hace que “Paisaje”  sea una revista imprescindible en cualquier aproximación bibliográfica a los temas de Jaén.

 Excelente conversador y amigo de tertulias y cenáculos literarios, fomentó la relación con otros cronistas españoles, interviniendo en la creación, en 1947, del denominado Cuerpo de Cronistas Oficiales de España, que aglutinaba a todos los cronistas españoles. Su labor se le reconoció tributándole un afectuoso homenaje el 12 de mayo de 1951, en que se le impusieron las insignias y medalla de Cronista.

 Falleció el 27 de febrero de 1969, cuando ya la edad y los achaques le habían obligado a reducir sensiblemente su actividad en la Crónica Provincial.

  • JOSÉ CHAMORRO LOZANO.

      Cronista Oficial de la Provincia. (1974-2006)

A la muerte de González López volvió a plantearse una situación similar a la ocurrida con Cazabán, pues fueron muchos los que trataron de acceder al cargo e incluso hubo algún atisbo de suprimirlo, entendiendo que al contar la Diputación con un órgano cultural propio como el Instituto de Estudios Giennenses, no era preciso disponer de la figura del cronista.

 No obstante y tras no pocos avatares, la Diputación Provincial, por acuerdo de 20 de diciembre de 1974, designó Cronista Oficial de la Provincia al periodista don José Chamorro Lozano.

 Nacido en Jimena el 29 de enero de 1915, estudió Magisterio en Jaén y muy joven, en 1933, comenzó a trabajar en la prensa local, siendo redactor-jefe del periódico El Eco de Jaén. Al crearse en 1941 el diario JAÉN, ingresó en su redacción, compaginando sus tareas periodísticas con su trabajo en el Cuerpo Técnico de Administración Local, ejerciendo hasta su jubilación como jefe de negociado en el Ayuntamiento. Desde 1961 a 1975 fue director del diario Jaén.

 Su labor periodística le acercó a los temas históricos y literarios relacionados con la provincia. Pronunció numerosas conferencias y pregones y coordinó muchas publicaciones. Escribió un libro muy consultado, la Guía artística y monumental de la ciudad de Jaén, publicada en 1954. En 1960 se le nombró Consejero del Instituto de Estudios Giennenses y en 1963 académico correspondiente de la Real de la Historia. También fue secretario de la Comisión Provincial de Monumentos.

 A diferencia de sus antecesores no promovió ninguna publicación específica sobre temas locales, pues por su condición de director del Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, entendía que esa necesidad estaba suficientemente cubierta por la Diputación. En el diario JAÉN  mantuvo durante décadas  una sección titulada Reloj de Sol, donde pergeñó con levedad periodística la crónica diaria de los aconteceres provinciales.

 Falleció el 15 de abril de 2006 tras larga enfermedad que le tuvo recluido durante años en su domicilio y alejado de los ambientes culturales a los que tan asiduo fue.

 A su muerte el cargo de Cronista Oficial de la Provincia quedó vacante sin que hasta la fecha se haya cubierto.


NOTA Y RUEGO. Para próximos números, agradeceríamos a nuestros compañeros nos faciliten semblanzas y material gráfico referente a quienes hayan desempeñado el cargo en sus pueblos.



[1] Para este tema es esencial la consulta del trabajo de Manuel urbano Pérez Ortega “Antonio Almendros Aguilar, de su labor como Cronista de la Provincia de Jaén, sus libros no natos y otras notas afluyentes”, en Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, 153-I (1994) pp. 17-53. También su libro José Almendros Camps, el poeta jaenés del novecientos. Jaén, 1998. Instituto de Estudios Giennenses, pp. 229-244.

[2] Una obra muy útil para conocer la vida y obra del cronista Cazabán, es el libro de Tomás Moreno Bravo Alfredo Cazabán, editado por el Instituto de Estudios Giennenses en 1976.


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