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Crónicas > Nº2 (Primer semestre de 2012)
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Entrevista a - . Manuel López FernándezEntrevista a - . Manuel López Fernández recibiendo la Medalla de Oro de su ciudad
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CRONISTAS EN LA SOMBRA.

 DE CHARLA CON MANUEL LÓPEZ FERNÁNDEZ, CRONISTA DE VILLANUEVA DEL ARZOBISPO

 Recientemente hemos vivid, a nivel colectivo, una gran alegría: a Manolo López Fernández, Cronista de Villanueva del Arzobispo, su pueblo le ha reconocido su dilatada entrega imponiéndole la Medalla de Oro de la Ciudad, ofreciéndole un volumen que recoge muchos comentarios y valoraciones sobre su vida y obra e imponiendo su nombre –el nombre de un hombre bueno y honrado- a la Casa de la Cultura de su pueblo.

 Todo ello lo hemos sentido sus compañeros cronistas como algo muy, muy nuestro, porque supone el reconocer la abnegada, generosa y silenciosa entrega que el colectivo de Cronista Oficiales suele hacer, generalmente “gratis et amore” e incluso en ocasiones entre la vecinal indiferencia.

Manuel López Fernández, nació en Villanueva el 31 de mayo de 1946. Pertenece pues humana y cronológicamente a esa generación nacida, criada y formada en unos años que con sus luces y sus sombras, no fueron tan grises como nos dicen. Unos años en los que conceptos como honradez, esfuerzo, laboriosidad, sueños…impregnaban cualquier biografía.

Miembro de una familia trabajadora que se ganaba honradamente el pan en el gremio de la hostelería, Manolo inició sus estudios teniendo como maestro precisamente a un Cronista. Luego los continuó con los jesuitas, pasando a las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia de Úbeda con la intención de completar su formación. Pero como las circunstancias mandan tras unas vacaciones navideñas abandonó la SAFA para echar una mano en su casa, lo que le llevó a estar cuatro años tras la barra del bar paterno. A los dieciocho años, decide reiniciar el trato con los libros y empieza a preparar “por libre” el Bachiller, mientras compagina estudio y trabajo en una pensión, viste la camiseta del equipo local, primero y luego del Villacarrillo y en el Instituto “San Juan de la Cruz”, de Úbeda se va examinando “a mogollón” de asignaturas y cursos entre las convocatorias de junio y septiembre para hacerse bachiller cuanto antes. Y a reglón seguido, por el mismo sistema, realiza los estudios de Magisterio.

La “mili” y la preparación de oposiciones van paralelas. Y tras su licenciamiento llega a la Escuela Hogar de Villanueva.

 Desde entonces Manolo va a asumir vocacionalmente su condición de Maestro lo que le lleva a no limitar su ejercicio profesional a las cuatro paredes del aula. En el Colegio va a vivir con intensidad treinta y seis cursos, de ellos veintidós como Director. Serán muchos, muchos años, impartiendo docencia y complicándose la vida en la difícil y delicada briega de los directores escolares de los tiempos convulsos y cambiantes.

 A su vez, encuentra tiempo y ganas para un fecundo laboreo en el campo de la Cultura. Pone en marcha las Jornadas Histórico-Artísticas de las Cuatro Villas…Inicia investigaciones…Promueve actos…Inspira revistas…E inicia la publicación de una serie de libros, hoy básicos para conocer y entender el ayer de su pueblo. Donde le llaman, va. Donde hay tajo cultural, allá que se mete con decisión. De ahí que en 1994 el Ayuntamiento de Villanueva del Arzobispo le designara Cronista Oficial de la Ciudad.

 De cómo está ejerciendo la Crónica el amigo Manolo, poco hay que decir. Porque todos sabemos de su laborioso afán, de su fecundo ejercicio. Entre otras cosas, porque Manuel López Fernández, sabe ejercer como un auténtico embajador de su pueblo, haciéndonos partícipes a sus amigos y compañeros de “las cosas”, de Villanueva y sus gentes.

 “Hombre bueno” en el sentido machadiano del término, ha sabido fundir su doble condición de maestro de escuela –se siente orgulloso de ese entrañable título- y de cronista. Y ahí sigue y seguirá, mientras su Virgen de la Fuensanta le renueve a diario el entusiasmo.

 Es por ello por lo que forzando su habitual discreción y humildad, hemos querido conversar un ratejo con él. Y este ha sido nuestro amical diálogo:

 

 *  ¿Qué  siente un Cronista, cuando en plena madurez vital, tu pueblo agradece públicamente el doble laboreo como Maestro y  Cronista…?

 La sensación es difícil de manifestar, ya que uno está acostumbrado a proponer nombres de calles para villanovenses, escultores, artistas, o personajes que han colaborado en la vida local; está acostumbrado a proponer la concesión de distinciones a colectivos de la enseñanza o cofradías, y nunca espera que una vez sea él elegido. Prueba de ello, es que cuando una semana antes de convocar el Pleno para la aprobación, me invitaron a una reunión “cultural” y allí la Comisión que había trabajado, en completo “silencio” desde septiembre me lo comunicó. El acta levantada ese día 13 de marzo refleja: “Sorprendido y emocionado por dicho reconocimiento, el Sr, López  pone de manifiesto que son muchos los villanovenses que desempeñan labores similares y merecen por tanto igual reconocimiento”.

El reconocimiento es a mi labor de Cronista, ya que en el momento de mi jubilación el año 2006, recibí el homenaje de las entidades educativas y municipales de la localidad.

Siento una inmensa gratitud a todos los que han llevado a cabo esta propuesta a la Corporación, a ésta por su aprobación, pero también a los cientos de vecinos, que asistieron al  acto y los que día tras día se acercan para felicitarme. Esta gratitud conlleva una inmensa responsabilidad, al preguntarme ¿Qué más puedo trabajar por mi localidad y su gente?.
 

* ¿De donde arrancó tu vocación por la Crónica Local…?

Fueron mis alumnos los que me marcaron este camino, que ha constituido y constituye mi vida.

En mis primeros años de maestro la pasión deportiva la trasmití a mis alumnos y especialmente a los internos de la Residencia Escolar, que desde octubre hasta diciembre, permanecían en el Centro, todos los sábados, domingos, puentes… por lo que el deporte, con las competiciones provinciales llenaron la vida de la Residencia.

En el curso de 1980-81, un grupo de alumnos de EGB, de 6º, me preguntó por el escudo de la portada de la Iglesia de San Andrés, de nuestra localidad. Aquí nació mi vocación por la historia local, de la que ignoraba, casi todo. Desconocía de quien era el escudo, pero pregunté y me facilitaron amplios datos. Constituimos un grupo de trabajo con los 10 alumnos  y nos dedicamos las tardes, y especialmente los fines de semana a recorrer las iglesias y lugares destacados de la localidad, y tomar nota de lo que les interesaba o les llamaba la atención. Recuerdo el magnífico recibimiento de las monjas dominicas, de clausura, que nos permitieron entrar al convento y nos mostraron varios legajos de gran interés.

Realizamos diapositivas de todos los lugares y se realizó un montaje, audiovisual, que llamamos “Memorias incompletas de nuestro pueblo”. El acto de presentación fue un éxito de asistencia y de estímulo para conocer la localidad y su historia, por parte de los  alumnos, profesores y padres. Varios alumnos presentaron, posteriormente, trabajos para un Certamen Histórico a nivel provincial del Colegio Serrano de Haro, ganando el primer premio. Creo que coordinaba el Certamen el cronista Manuel Medina Casado. Uno de los alumnos que realizó el trabajo fue Pedro Aliaga Asensio, que ingresaría posteriormente  en los trinitarios, en donde está realizando una inmensa labor histórica con variadas y destacadas publicaciones.

 

* Los Cronistas Oficiales siempre fuimos voluntariosos sucedáneos de aquel “sastre del Campillo” que cosía de balde y encima ponía el hilo. Y pese a ello, no son pocas las ocasiones en que nos sentimos cuestionados por tirios y troyanos. En el ejercicio de tu tarea como Cronista ¿alguna vez has sentido la tentación de enfundar la pluma y cerrar la carpeta…?.

 Hay escasos momentos en que uno piensa que no se valora lo suficiente el trabajo que “se regala a los demás”, pero suele ser algún caso y motivo aislado. A pesar de esos cortos y aislados momentos de desánimo, cada mañana me levanto pensando en nuevos temas de la localidad, que pueda ir trabajando para posteriormente publicarlos en la revista La Moraleja. Creo o pienso que he tenido la suerte de no sentirme cuestionado.

 

* Ser Cronista y sobre todo en un pueblo no es tan fácil como parece, si en verdad se quiere servir el cargo con honradez. ¿Cuáles son a tu juicio las servidumbres que hay que obviar con más frecuencia…?

 Cuando algunos de los actos relacionados con el patrimonio, con las costumbres y tradiciones, no se ha realizado correctamente, bien mediante escrito o de manera oral, al Alcalde o concejal responsable, indico el error y como debía de tratarse. En alguna ocasión mi escrito o comunicación no ha gustado, pero me siento con la obligación moral de opinar y si es posible se rectifique.

Como creo que entre las actividades más destacadas puede ser impulsar actividades de investigación, difusión y respeto del patrimonio, no han surgido criterios divergentes. La única servidumbre es la económica, los proyectos que tardan largo tiempo en ejecutarse, tras intensas reuniones y calendario fijado, los plazos para finalizar lo proyectado, son larguísimos.


 * Si te haces una objetiva introspección ¿de que trabajo te sientes mas satisfecho como Cronista…?.

 En mi nombramiento como Cronista en 1994 ya realicé un programa de intenciones con más de veinte propuestas.

Tal vez la publicación del libro “Villanueva del Arzobispo: sus calles y sus gentes”, ya que fue un libro –coral-, partiendo del Catastro de Ensenada y algunos datos históricos, recorrí las calles de la localidad, y charlé con numerosos vecinos, que me enriquecieron en todos los sentidos.

Posteriormente los dos libros que recogen la Historia de la Vida Escolar, que me hizo conocer la amplia historia humana de maestros, de la enseñanza rural o de los “maestros de pago”.

El pregón de Semana Santa en el año 2003, para mí que no soy persona de participación en la vida de las cofradías, fue un difícil reto por varias circunstancias. Creo que la mezcla de los datos históricos, de cada cofradía, con una serie de peticiones de carácter social, hicieron que el pregón, tuviese una gran aceptación.  

La participación en todos los actos conmemorativos de la ciudad: Centenario de la Residencia de Ancianos, 450 años del convento de dominicas de Santa Ana, VI Centenario de la fundación de Villanueva del Arzobispo, 50 años de la Coronación Canónica de la Virgen de la Fuensanta, IV Centenario de la Cofradía de Jesús Nazareno o I Centenario del Colegio de Cristo Rey. He procurado que de todos estos actos se editase una revista conmemorativa, y en el caso del IV Centenario del Nazareno, un libro sobre la historia de la Cofradía, e imágenes.

La coordinación y lluvia de propuestas, con unos excelentes equipos, han dado un excelente fruto de actividades.

La participación en la gestión de La Revista La Moraleja, aunque funciona totalmente independientemente de la Corporación, pero tras veinte años, seguimos llegando a más de 600 hogares de vecinos que un día partieron de su pueblo.

Casi el mismo sentimiento para la revista Reina del Olivar, anual, dedicada a la Virgen de la Fuensanta.

La revista “Alto Guadalquivir “ fue un referente para la investigación de temas sobre la vida cofradiera, imágenes, imagineros, costumbres de este periodo, colaborando en ella.


* ¿Qué tema te gustaría abordar a fondo…?

 El Catastro de Ensenada ha sido una de mis pasiones, pero creo que bien en las Jornadas Históricas, o en otros textos he ido realizando pequeñas incursiones en este periodo.

La vida de los maestros en el periodo de la Guerra Civil, la depuración que sufrieron, es un tema que me apasiona, pero la fuente principal de información está en Alcalá de Henares, y los tiempos que corren no son adecuados para afrontar estos gastos.

El mismo tema que se va a plantear en el Congreso de junio, un estudio sobre la Guerra de la Independencia en esta zona, me parece de interés.

 

* El Cronista Oficial de un pueblo es –debe ser- algo mas que un simple investigador de temas locales. ¿Cuáles deben ser las notas distintivas de un Cronista…?.

 Creo que además de investigador, con las dificultades de distancia hasta Jaén, Madrid, Alcalá de Henares,- ya que en la localidad no hay nada absolutamente que se pueda investigar, salvo algunos legajos en el convento de dominicas, debe el cronista ser un motivador de la difusión de personajes de la localidad, o de proponer el rescate de su paso de algunos de ellos. Estamos en proceso de rescatar el paso por la localidad, de San Juan de la Cruz o Miguel de Cervantes…

En otro momento propuse y se realizó, con el asesoramiento de Andrés Nicás, la bandera y escudo de la localidad; la propuesta al Director de la Agrupación Musical de alguna composición dedicada a determinada celebración…

Estimular a los autores que planifican una publicación de la vida local y aportar mi ayuda, si es posible, con documentos y fotografías, especialmente cuando los autores no residen, en ese periodo en la localidad, hay determinados aspectos en los que les aporto mi colaboración.

Motivador de estudios sobre la vida local, responsable y crítico con el deterioro del Patrimonio, pero especialmente abierto a la colaboración  y difusión de la historia de la localidad.

 

* Con la experiencia acumulada ¿Cuál es –o son- el defecto/os mas sensibles en nuestro colectivo…?. Y….¿qué virtudes tenemos…?

 Como colectivo no veo defectos significativos, tal vez podríamos planificar una mayor información a las distintas Corporaciones de la labor y derechos del Cronista.

Debíamos de aprovechar mejor las nuevas tecnologías, pero tal vez necesitásemos “un reciclaje” en este aspecto.

Virtudes… creo que se podría realizar un dossier de las publicaciones realizadas por los Cronistas de la provincia, habría para llenar páginas y páginas, la entrega, el desvelo de todos en trabajar por y para su localidad.

Creo que existe un excelente nivel de cooperación cuando se solicita, sobre determinados temas y la satisfacción y alegría cuando conocemos el éxito de un libro o un acto en el que ha participado un Cronista.

 

*  De los que ya se fueron….que Cronista te ha atraído más…?

 Mantengo en mi recuerdo al Cronista de Linares, D. Juan Sánchez Caballero, que al leer en la prensa en 1981, el grupo de trabajo que había constituido con alumnos, me escribió al Colegio, me felicitó y se ofreció para lo que pudiese ayudarme. Seguimos una amistad “epistolar” o telefónica, y tras mi nombramiento como Cronista en 1994, coincidimos en un Congreso Provincial y nos conocimos físicamente.

El sacerdote y Cronista de Villacarrillo, D. Julio Rubiales, en su periodo como Párroco en esta localidad, me enseñó e ilusionó con la historia. Fue uno de los participantes en las Primeras Jornadas Históricas que se celebraron en 1987 en el Colegio, donde yo estaba de maestro.

Por su implicación en las Jornadas Históricas conocí y traté a D. Martín Jiménez Cobo y D. José Chamorro Lozano, que siempre ofrecieron unos trabajos de una gran calidad y originalidad.

 

* Desapasionadamente…¿Qué puede aportar un Cronista a su entorno más inmediato…?.

 Debe ser un motor de la investigación y un referente y estímulo para la ayuda y difusión de la  vida cultural de la localidad. De aquí mi interés en que se pudiesen obtener copia de distintos archivos, sobre la localidad, y animar a su lectura y trabajo.

 

* ¿Que le dirías a esos pueblos que carecen de Cronista…? 

 Conozco que la vecina localidad de Villacarrillo no dispone de Cronista y varios historiadores de allí serían unos magníficos cronistas. Distintas gestiones realizadas no han fructificado, ya que hay un colectivo cultural Amigos de la Historia de Villacarrillo que se preocupan de estos temas.

Las gestiones ante alguna de las personas que serían excelentes cronistas no han llegado a buen puerto.

Algo parecido ocurre en Linares, en donde tras la muerte de D. Juan Sánchez Caballero no han prosperado las gestiones, que creo se han realizado a nivel provincial.

 

* Los Cronistas, con más frecuencia de la deseada, solemos “ir por libre” y quizás por nuestra obligada dispersión domiciliaria no nos entregamos al trabajo en equipo. Sin embargo hay temas en los que no estaría de más que aglutinásemos esfuerzos y sumásemos investigaciones para poder ofrecer una visión a nivel provincial. ¿Qué temas consideras tú que están necesitados de ese empeño colectivo…?.

 Tal vez sea uno de los “defectos” de nuestro colectivo, la falta de trabajo en equipo. La distancia es uno de los motivos que no se puedan realizar propuestas colectivas. Incluso en algún momento he pedido que la experiencia de algunos de vosotros “maestros de cronistas” en el manejo de archivos, documentación, utilización de las nuevas tecnologías… pudieseis trasmitirnos determinada información que resuelva numerosas dudas o pueda abrir nuevos caminos de investigación.

El acercarse los Cronistas a las distintas localidades, algo que ya se está llevando a cabo puede ser una labor interesante.

Tal vez una visión de cada una de nuestras localidades, fuese de interés, pero ahora no están los tiempos para costosas o extensas publicaciones.

 

* ¿Quiénes fueron tus antecesores en el cargo…?. Danos unas breves notas de lo que dejó cada uno y que a ti más te haya impactado.

 D. Lorenzo del Sol, fue nombrado Cronista en agosto de 1961, hombre de radio y prensa, formó parte de la Emisora local Radio Juventud de Villanueva. Después se trasladó a Mallorca, en donde ingresó en Radio Baleares y corresponsal de Radio Nacional. Tras su jubilación  regresa a nuestra localidad. Se habían puesto en marcha las Jornadas Históricas y se integró en ellas; participó en varios congresos provinciales con destacados temas, en los años 90; en un Congreso Nacional en Ávila defendió la presencia de San Juan de la Cruz, en la localidad; impulsó la música y letra del Himno a Villanueva;  surgió una gran amistad con él, y posteriormente me hizo partícipe de material de su vida periodística y de sus investigaciones sobre el escudo de la localidad. A su muerte en marzo de 1994 fui nombrado Cronista.

 Residente en Valladolid el que había sido mi primer maestro D. Justo Herguedas Gallego. Nombrado Cronista en 1958. Participó de manera notable en la recuperación de la Carta Fundacional de la localidad. Había publicado más de 1500 crónicas en la prensa, al ser corresponsal del diario “Jaén”. Marchó de nuestra localidad en 1960. Las nuevas corporaciones desconocían la existencia de este cronista. Ignoro como conectamos, y le hice partícipe de las actividades culturales. Lleno de recuerdos y trabajos fue enviando artículos para distintas publicaciones. Se le enviaban los programas de festejos, Semana Santa, por lo que se recuperó para nuestra localidad. Poco a poco me fue remitiendo todos los artículos que había publicado en el Diario “Jaén”, del que fue corresponsal durante su estancia en Villanueva; después siguieron colecciones valiosas de fotografías, libros, que celosamente había guardado durante más de cuarenta años.

En 2003 se ofreció un homenaje a tres cronistas, D. Lorenzo del Sol, ya fallecido, D. Justo Herguedas que se desplazó a la localidad y estuvo varios días con nosotros, y D. Manuel Alcalá, historiador fallecido, que fue el pionero  en 1981,en la publicación, a su costa, de un libro de historia local.

D. Justo Herguedas siguió con sus noventa años enviando escritos, con una perfecta caligrafía, para la revista La Moraleja, o publicaciones locales.

En 2006 asistió a los actos del Cincuentenario de la Coronación Canónica de la Virgen de la Fuensanta.

Nuestras frecuentes conversaciones telefónicas le mantenían informado de la actualidad cultural villanovense.

En septiembre de 2011 me remitió su artículo, deseando felices fiestas a todos los villanovenses y anunciando nuevo escrito para la siguiente.

Falleció en Valladolid, en octubre del 2011. La Corporación Municipal, ofreció un funeral por su alma.

 

* Cuando pasas ante la Casa de la Cultura y ves tu nombre en su frontispicio…¿de quién o de qué te acuerdas…?

 Me acuerdo de mi madre, mujer sencilla, que soñaba que su hijo fuese maestro, y abandonase el trabajo “sacrificado” del bar. Murió unos meses antes que yo terminase magisterio.

Me acuerdo de mi familia, mis hijas y nieto, que en el futuro recordarán con emoción el día en que se descubrió el letrero de “Casa de la Cultura, Manuel López Fernández, maestro y Cronista de la Ciudad”.

Recuerdo mis años de magisterio, los cientos de alumnos, los compañeros, las actividades realizadas en este largo tiempo.

Recuerdo mi pasión, antes de ser Cronista, por encontrar datos de Villanueva en cualquier aspecto, mis primeros trabajos en los libros de fiestas, mis paseos por las calles, las cofradías, los escultores de nuestras imágenes.

Al contemplar el letrero con mi nombre sentiré mi gratitud hacia los miembros de la Comisión, de la Corporación y de los numerosos villanovenses, que han valorado de forma muy positiva esta distinción.

En los primeros días sentía cierto pudor al contemplar el amplio letrero

* * *


Sentir pudor por el honor recibido tras la obra limpia y honradamente hecha…¡Cómo se trasluce en esta apreciación su condición de Maestro de pueblo y su vocación de Cronista local!. Felicitamos a nuestro querido y admirado compañero. Y le deseamos que  el honor recibido sea estímulo y aliento para seguir trabajando por su pueblo, por la Cultura libre de adjetivos y servidumbres y por este colectivo de cronistas, que en él tenemos un espejo, limpio y diáfano, en el que mirarnos.


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Página confeccionada por Francisco Miguel Merino Laguna
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